El último mes ha sido de mucha actividad en la diplomacia pública china. Después de la reunión de Tianjin y el anuncio de la Iniciativa de Gobernanza Global (IGG), China ha estado sumamente activa en distintos escenarios internacionales.
En el calendario de foros y eventos internacionales el 9 de septiembre marca el inicio de la 80° Asamblea General de Naciones Unidas (UNGA, por sus siglas en inglés), teniendo agendado el debate del 23 al 29. Esta UNGA está enmarcada por una crisis que ha fragmentado las posturas dentro de la política internacional y la seguridad, que es el genocidio en Palestina. En las vísperas de la UNGA, el anuncio por parte de algunos países europeos por reconocer a Palestina como Estado y el cambio en la postura desde la UE comenzó a hacer visible esta fractura dentro de la legitimidad de la narrativa del Norte-Global sobre este tema. De igual manera, pese a la negación de emisión de visas para que la delegación Palestina asistiera a la UNGA, los países votaron en mayoría para que esta delegación estuviera presente de manera remota en videoconferencia.
Ahora bien, ¿qué tiene que ver todo esto con China y la Comunidad de Destino Compartido? Mucho. Dentro del análisis internacional dentro y fuera de Estados Unidos, cada vez se hace más presente premisas de que las acciones de la política exterior de Trump han abierto oportunidades a China y su discurso sobre la gobernanza global. Ante esto, este breve análisis parte de esta premisa para entender el timing de lo que esta semana ha ocurrido.
La continuidad del diálogo en temas directos, pero la confrontación a través de otros espacios
La idea de que China y Estados Unidos tienen una dinámica bilateral basada en reconocerse como rivales sistémicos, pero que están obligados a un diálogo para dar sentido al propio sistema internacional es algo que desde la primera administración de Trump está presente. Incluso, esto creó un momento icónico en la relación bilateral en la despedida entre Xi y Biden en Perú. A pesar del reto que MAGA 2.0 representa para la política internacional y la manera en cómo Washington se vincula con el exterior; en el caso de Beijing esto no necesario ha tenido cambios profundos.
En días pasados, se realizó la reunión de Madrid, una tercera escala en el proceso de negociación sobre la guerra comercial-tecnológica entre estos dos países. Como ha sido de costumbre, tras amenazas, se “logran” acuerdos, que son anunciados desde la Casa Blanca. El proceso mediático y la manera en cómo Trump redacta y transmite el mensaje ha sido una gran estrategia para mostrar a Estados Unidos fuerte y vencedor de estos encuentros con China. Sin embargo, en el fondo, hay una continuidad del diálogo. Ejemplo de esto es el tema Tik Tok, que ha sido una discusión altamente politizada dentro de la élite parlamentaria de Washington. La llamada entre Xi Jinping y Donald Trump derivó en la continuación de las operaciones de Tik Tok en Estados Unidos con cambios en la estructura empresarial. Pese a estos candados, el resultado es que esta empresa seguirá estando presente en el territorio americano.
Más allá de esto, la relación entre estas dos potencias globales se ramifica y despliega a través del sistema internacional y sus distintos actores. Esto invita a continuar reflexionando sobre cómo el posicionamiento chino desafía la lógica del sistema internacional como se nos ha contado, pues la infraestructura de diplomacia pública que hoy posee china es un factor clave en la generación de status quo desde Beijing. Esto ha llevado a que la confrontación entre ambos actores sea indirecta y con una amplia diversificación de actores más allá de los estatales, y una alta politización de los espacios.
Este domingo 21 de septiembre de 2025 marca otro momento importante en la relación entre China y Estados Unidos vía diplomacia parlamentaria, pues una delegación bipartidista del Congreso estadounidense se ha reunido con el primer ministro de China, Li Qiang. Esta visita ha sido calificada como peculiar, pues se da en un clima hostil entre ambos países y ha derivado en temas como la cooperación militar.
Múltiples frentes mediáticos
Uno de estos espacios que tienen alto impacto para capitalizar una mejor imagen a nivel internacional definitivamente es la UNGA. Si bien ya se ha mencionado que uno de los puntos clave ha sido la fragmentación de la postura unilateral del Norte global sobre Palestina, este genocidio ha sido un asunto clave en la agenda internacional y la manera en cómo China ha tenido una intensificación de su postura y demandas sobre el tema.
Previo a la discusión en la UNGA, China ha dado a conocer su postura. El 20 de septiembre, el Canciller Wang Yi emitió una serie de declaraciones respecto a qué se debería de hacer. En este comunicado en lista acciones como (Xinhua, 2025):
- Promover un alto al fuego integral en Gaza con la mayor urgencia posible para aliviar la actual catástrofe humanitaria.
- Los países que tienen una influencia especial sobre Israel deben asumir con seriedad sus responsabilidades.
- El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y los organismos humanitarios también deben cumplir con sus obligaciones.
- Aplicar el principio de que los palestinos gobiernen Palestina
- Gaza y Cisjordania son territorios inalienables de Palestina.
- Cualquier acuerdo de gobernanza y reconstrucción posterior a la guerra debe respetar la voluntad del pueblo palestino y salvaguardar los derechos legítimos de la nación palestina.
- Apoyar la plena adhesión de Palestina a la ONU.
La causa palestina se ha convertido en un espacio de alcance estatocentrista, pues es el ejemplo claro de la crítica que Beijing hace al diseño institucional internacional de la posguerra. Lo que está sucediendo dentro de la UNGA es un escenario perfecto para intensificar un discurso legitimador sobre la crisis de gobernanza que hoy el sistema internacional tiene.
Si bien en el marco de la Comunidad de Destino Compartido, el tema ruso-ucraniano fue el primer caso que sirvió como ejemplo para lanzar la Iniciativa Global de Seguridad, es ahora Palestina y el genocidio perpetuado por Israel el estandarte de repensar la seguridad desde una perspectiva más justa y colectiva.
Ante esto, las posturas de veto dentro de la UNGA abonan a las críticas de Beijing sobre el desplazamiento que el Sur global ha tenido respecto a privilegios dentro de la construcción de paz a nivel global. Por lo tanto, esto legitima a la propia IGG y lo propuesto por Xi hace algunos días. Una acción complementaria a la iniciativa de China es la de António Guterres a través de la iniciativa ONU80, que también busca modernizar la ONU. Entre estas propuestas se encuentra la de reconfigurar el Consejo de Seguridad para hacerlo más plural. Por lo tanto, a nivel discursivo, China ha encontrado en Guterres un aliado y esto lo ha hecho visible Beijing a través de su prensa.
Otro de los casos-ejemplos de esta diversificación de espacios es la viralización del video del académico chino Yan Xuetong. El profesor Yan es uno de los principales representantes de la Escuela de Relaciones Internacionales, desde la Universidad de Tsinghua ha liderado una de las corrientes de pensamiento más importantes para estudiar a China dentro del sistema internacional a partir de la seguridad y una reinterpretación del realismo.
Partiendo de la premisa de que dentro de China es imposible pensar en una no vinculación entre los distintos grupos de interés de la sociedad china y el Partido Comunista Chino (PCCh), por la propia naturaleza del Estado chino, si es posible identificar una influencia y relación directa o indirecta de las élites políticas y la academia. Si bien desde el exterior esto podría sonar escandaloso, esta no es una práctica exclusiva de China o de países con gobiernos de izquierda, esto sucede de distintas maneras alrededor del mundo. Sin embargo, desde las narrativas de la romantización de la democracia y el mundo liberal, esto es escandaloso.
Bajo este argumento, el profesor Yan no necesariamente es uno de los académicos que se encuentra dentro de la influencia directa del PCCh, pues pertenece a la generación de académicos chinos que crearon puentes con la academia occidental, principalmente la estadounidense.
Lo acontecido en el Foro de Xiangshan, en donde Yan confrontó a Elad Shoshan, militar adjunto de la embajada israelí en Beijing, permite mostrar otro escenario de crítica a la gobernanza global desde China y la politización del espacio público.
En este hecho, Yan señaló lo siguiente: “El Ejército debería disparar a los terroristas, no a los niños, no a las mujeres. Cuando disparan a mujeres y niños pierden la legitimidad”. Esta frase conlleva un alto contenido político en el momento en el que está sucediendo. Como señala Yan, esto se resume a legitimar.
El genocidio en Palestina ha rebasado el ciberactivismo de la población mundial hasta un activismo académico no sólo a través de la resistencia de censura en Estados Unidos y Europa. Lo mediático que es la confrontación de Yan Xuetong, permite insertar y visibilizar de manera directa a la academia china como otro actor clave dentro de la infraestructura de diplomacia pública y la crítica a la gobernanza global.
Este escenario abre la ventana a que esta UNGA pueda ser determinante en el futuro de la gobernanza global y legitimar la IGG, que propone una reforma al sistema de Naciones Unidas. Por lo tanto, será tarea seguir la discusión que inicia el 23 de septiembre.
![Observatorio de Política China [OPCh]](https://www.politica-china.org/wp-content/uploads/logo-horz-1-v500.png)
