Taiwán: una victoria larga (KMT) y otra victoria corta (PPT)

La jornada del 23 de agosto en Taiwán ha ahondado en los resultados del pasado 26 de julio. El KMT ha revalidado su victoria de forma inapelable. Alrededor del 33,9 por ciento de los votantes optaron por revocar el mandato de los legisladores, en comparación con el 66,1 por ciento que votó en contra, un margen más amplio que los resultados de la primera vuelta de julio, que se centró en 24 legisladores del KMT.

La participación general en los siete distritos fue del 49,3 por ciento, en comparación con el 56,1 por ciento en julio, cifras que podrían interpretarse como una muestra de una disminución en la disposición a votar por parte de los partidarios del PDP, muchos de los cuales habrían tirado la toalla ante la imposibilidad de lograr el objetivo perseguido, es decir, corregir a su favor la mayoría parlamentaria.

Por tanto, el equilibrio de poder en la Legislatura de 113 escaños permanece inalterado: el KMT tiene 52 escaños más dos independientes ideológicamente alineados, el PDP tiene 51 y el PPT tiene ocho.

Desde que el presidente Lai Ching-te asumió el cargo en mayo del año pasado, ya se han lanzado tres campañas de destitución: el intento fallido contra el alcalde de Keelung, Hsieh Kuo-liang, en octubre pasado, las votaciones del 26 de julio dirigidas a 24 legisladores del KMT y al alcalde de Hsinchu, Kao Hung-an, que también fracasaron, y contra siete legisladores del KMT, con idéntico balance.

El referéndum

Solo en cierta medida, el PDP salva los muebles con el resultado del referéndum sobre la energía nuclear: una victoria corta para el PPT. En efecto, la consulta obtuvo más de 4,34 millones de votos a favor (74,2 por ciento), frente a más de 1,51 millones de votos en contra (25,8 por ciento), pero los votos a favor no alcanzaron el umbral de 5 millones (o el 25 por ciento de los votantes elegibles) necesario para que la iniciativa fuera aprobada. El PPT propuso el referéndum en la Legislatura en abril, y el proyecto de ley fue aprobado en mayo con el apoyo del KMT.

Antes del sábado, se habían celebrado dos referendos relacionados con la energía nuclear: la propuesta de 2018 “utilizar la energía nuclear para apoyar la energía verde”, que fue aprobada, y la propuesta de 2021 “reiniciar la central nuclear de Lungmen (n.º 4)”, que fracasó. La participación fue del 29,5 por ciento, frente al 41,1 por ciento en los referendos de 2021, cuando se formularon cuatro preguntas a los votantes.

El gobierno del PDP adoptó una política de eliminación gradual de la energía nuclear para 2025 después de que la expresidenta Tsai Ing-wen asumiera el cargo. El cierre de la central nuclear de Maanshan a mediados de mayo, marcó el inicio de una nueva era en la que Taiwán no tiene instalaciones de energía nuclear en funcionamiento.

Desde que se embarcó en el camino de la energía nuclear en los años setenta, Taiwán ha tenido en total tres centrales operativas: Chinshan, situada en el distrito de Shimen de Nuevo Taipéi;  Kuosheng, situada en el distrito de Wanli en Nuevo Taipéi y Maanshan que se encuentra en Hengchun, en el condado de Pingtung. En 1985, cuando las tres plantas funcionaban a pleno rendimiento, la energía nuclear representaba en torno al 52,4% de la producción de electricidad de la isla.

Con el tiempo, sin embargo, esta cuota fue disminuyendo debido a la creciente oposición a la energía nuclear y a un cambio de la política energética a favor de la importación de gas natural, que hoy es la principal fuente de energía de la isla. Ya en 2002, durante el mandato de Chen Shui-bian del PDP, se había fijado el objetivo de crear una “patria libre de energía nuclear”. El propósito se reforzó después del desastre de 2011 en la central japonesa de Fukushima. Por eso en 2014, tras las masivas protestas de los ecologistas, se abandonó el proyecto de construcción de una cuarta central en el distrito de Gongliao.

En los últimos años, al cumplirse los cuarenta años de su puesta en marcha, las tres centrales de Taiwán cesaron su actividad: Chinshan en 2019, Kuosheng en 2022 y Maanshan el pasado mes de mayo. Actualmente, por lo tanto, no se produce energía nuclear en la isla.

Los críticos señalan que la creciente dependencia de Taiwán del gas natural es una debilidad, porque expone a graves riesgos la seguridad energética de la isla en caso de un hipotético bloqueo naval por parte del Ejército Popular de Liberación. Por esta razón el propio presidente Lai Ching-te – que ha pedido votar “no” en este referéndum sobre la central de Maanshan – ya no excluye a priori la energía atómica para uso civil, abriendo la posibilidad de construir nuevas plantas más pequeñas de nueva generación. Esta posibilidad, sin embargo, es fuertemente cuestionada por el frente ecologista, que invita a apostar más por las energías renovables, que actualmente generan solo el 11,9 por ciento de la energía, a la vez que alertan de la ubicación de la isla en una falla sísmica especialmente activa.

Según datos de Taiwan Power Co., las plantas de combustibles fósiles representan el 79,7 por ciento de la generación de electricidad de Taiwán, incluido el carbón (31,1 por ciento), el petróleo (1,4 por ciento) y el gas natural (47,2 por ciento).

La comunidad empresarial presiona fuertemente para recuperar la energía nuclear con el propósito de mejor garantizar, dicen, la estabilidad de la potente industria taiwanesa.

Reacción del PDP

Estos resultados abundan en un notable incremento de la pérdida de apoyo público de Lai Ching-te. Diversas encuestas (TVBS o Formosa Publishing Co.) han ofrecido datos contundentes que sitúan a Lai en nuevos mínimos mientras crece la insatisfacción cívica con su política.

Una reestructuración está en marcha, afectando tanto al partido como al gabinete. En el primero,  Hsu Kuo-yung, ex ministro de Interior, asumirá la secretaría general . En el segundo, si bien la continuidad del primer ministro Cho Jung-tai está asegurada, habrá cambios en carteras significativas como economía en medio de una gran preocupación por los efectos de los aranceles y el futuro de las grandes empresas de la isla, incluida TSMC, objeto de la avidez depredadora de la Administración Trump.

Está por ver que estos cambios permitan al PDP recuperar posiciones, reconstruyendo su discurso, algo nada fácil para Lai.  Prometió autoreflexión y cambios. Pero mucho tendrá que cambiar para que su nuevo tono conciliador gane credibilidad ante la oposición.Y es más que dudoso que esta modifique su política de bloqueo a la vista del apoyo recibido.

Reacción del KMT

El KMT ha saludado los resultados, ampliamente satisfactorios, al hacer fracasar todas las revocatorias planteadas. Eric Chu, que lidera el partido desde 2021, ha promovido la candidatura de la alcaldesa de Taichung, la muy popular Lu Shiow-yen, para dirigir el partido a partir de octubre. Esta ha rechazado la hipótesis si bien todo indica que es la figura ascendente entre los azules para la gran contienda presidencial de 2028.

El presidente Chu, propuso cinco reformas: rescatar la economía, reconstruir la seguridad y la resiliencia energéticas, restaurar la independencia judicial, restablecer la separación de poderes y acabar con las divisiones sociales.

Reacción del PPT

El presidente del PPT, Huang Kuo-chang, destacó que si bien el referéndum fracasó, los votos “sí” fueron casi tres veces mayores que los votos “no”, lo que indicaría un fuerte apoyo social a la energía nuclear a pesar de la baja participación. Huang también señaló que en el condado de Pingtung, donde se encuentra la planta nuclear de Maanshan, los votos afirmativos superaron con creces a los negativos, reflejando, dice, la voluntad local de aceptar la energía nuclear como una fuente de energía estable.

Asimismo, anunció que el PPT impulsará enmiendas a la Ley de Referéndum en la próxima sesión legislativa para desmantelar lo que llama el sistema de “referéndum enjaulado”. Huang argumentó que el PDP efectivamente colocó el referéndum en una “jaula de pájaros” en 2019, cuando aprobó enmiendas que requerían que los referendos se celebraran cada dos años el cuarto sábado de agosto, en lugar de junto con las elecciones generales.

China continental

En Beijing, estos resultados han ofrecido alivio, en tanto en cuanto suponen un varapalo para Lai Ching-te y auguran una legislatura preñada de dificultades para una acción de gobierno que descalifica en su totalidad.

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  • Fundador y asesor emérito del Observatorio de la Política China y asesor de Casa Asia.
  • Colabora con diferentes medios de comunicación y revistas especializadas. Forma parte también de consejos científicos y comités de redacción de diversas publicaciones sinológicas.
  • Profesor y consultor de varias instituciones universitarias de España, China y América Latina, es autor de más de una docena de títulos sobre China en diferentes lenguas (gallego, castellano, catalán, portugués, inglés, chino), entre los cuales pueden destacarse China: ¿superpotencia del siglo XXI? (Icaria, 1997), Mercado y control político en China (Catarata, 2007), China pide paso (Icaria, 2012), China moderna (Tibidabo, 2016 y 2025), La China de Xi Jinping (Popular, 2018), Una historia del PCCh: la metamorfosis del comunismo en China (Kalandraka, 2021) o Marx&China.La sinización del marxismo (Akal, 2025).
  • Premio Cátedra China 2018 y Premio Casa Asia 2021.
  • Observatorio de la Política China.

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