La más reciente ronda de consultas económicas y comerciales entre la República Popular China y los Estados Unidos de América se llevó a cabo en la ciudad de París, específicamente en la sede de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, durante los días 15 y 16 de marzo de 2026. Este encuentro se desarrolló en un contexto internacional complejo, caracterizado por tensiones económicas globales, afectaciones en las cadenas de suministro y un entorno geopolítico volátil.
En términos generales, la reunión formó parte del mecanismo de consulta económica y comercial bilateral entre ambas potencias, consolidándose como un espacio institucional para el diálogo y la gestión de diferencias. Las conversaciones se distinguieron por ser francas, profundas y constructivas, abordando temas clave como:
- acuerdos arancelarios
- promoción del comercio bilateral
- fomento de la inversión recíproca
- mantenimiento de consensos alcanzados en consultas previas
Asimismo, estas consultas se guiaron por los entendimientos alcanzados previamente entre los jefes de Estado en su reunión en Busan, lo que otorgó continuidad estratégica al diálogo bilateral.
En cuanto a los participantes, la delegación china estuvo encabezada por el viceprimer ministro He Lifeng, mientras que por parte de Estados Unidos participaron el secretario del Tesoro Scott Bessent y el representante comercial Jamieson Greer. También destacó la participación de Li Chenggang, en calidad de representante de comercio internacional de China. Se trata de una nueva ronda de consultas de alto nivel que da continuidad a al menos cinco reuniones previas realizadas en 2025, consolidando este mecanismo como eje central del diálogo económico bilateral.
- La importancia de esta reunión radica en varios elementos fundamentales:
- contribuye a la estabilidad económica global al reforzar la cooperación entre las dos principales economías del mundo
- permite gestionar tensiones comerciales y evitar escaladas en medidas proteccionistas
- fortalece el uso del diálogo institucional como vía para la resolución de controversias
- genera certidumbre en los mercados internacionales y en las cadenas de suministro
Adicionalmente, este encuentro adquiere una relevancia estratégica mayor al constituir un paso previo a los próximos intercambios de alto nivel entre el presidente de China, Xi Jinping, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. En este sentido, la reunión de París funciona como un mecanismo preparatorio que busca reducir tensiones, alinear posturas y generar condiciones favorables para el diálogo presidencial, particularmente ante la prevista visita del mandatario estadounidense a China a finales de marzo de 2026.
En cuanto a los acuerdos alcanzados, ambas partes lograron avances significativos, entre los que destacan:
- el establecimiento de nuevos puntos de consenso en materia económica y comercial
- el compromiso de mantener y fortalecer el mecanismo de consultas bilaterales
- la exploración de nuevos mecanismos de trabajo para ampliar la cooperación
- el fortalecimiento del diálogo y la comunicación para gestionar diferencias
- la promoción de la cooperación práctica en comercio e inversión
De igual manera, ambas delegaciones coincidieron en la necesidad de reducir fricciones, evitar la escalada de tensiones y resolver las diferencias mediante el diálogo. Mientras China reiteró su oposición a medidas unilaterales como aranceles y sanciones, Estados Unidos reconoció la relevancia de mantener una relación económica estable. En conjunto, esta reunión representa un avance significativo hacia la consolidación de una relación económica más estable, predecible y cooperativa entre ambas potencias.
Documentación: William Ramos, becario del OPCh.
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