Observaciones del portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores sobre los comentarios negativos del secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, sobre China en el Diálogo de Shangri-La
Hegseth ignoró deliberadamente el llamado a la paz y al desarrollo de los países de la región y, en cambio, promovió la mentalidad de la Guerra Fría para la confrontación entre bloques, vilipendió a China con acusaciones difamatorias y la calificó falsamente de “amenaza”. Sus comentarios estuvieron llenos de provocaciones y pretendían sembrar la discordia. China los deplora y se opone firmemente a ellos, y ha protestado enérgicamente ante EE. UU.
Ningún país del mundo merece ser considerado una potencia hegemónica, salvo Estados Unidos, quien además es el principal factor que socava la paz y la estabilidad en Asia-Pacífico. Para perpetuar su hegemonía e impulsar la llamada “estrategia Indo-Pacífica”, Estados Unidos ha desplegado armamento ofensivo en el Mar de China Meridional y ha seguido avivando el fuego y creando tensiones en Asia-Pacífico, convirtiendo la región en un polvorín y preocupando profundamente a sus países.
La cuestión de Taiwán es un asunto exclusivamente interno de China. Ningún país está en posición de interferir. Estados Unidos jamás debería imaginar que podría utilizar la cuestión de Taiwán como palanca contra China. Estados Unidos jamás debe jugar con fuego en este asunto. China insta a Estados Unidos a que respete plenamente el principio de una sola China y los tres comunicados conjuntos chino-estadounidenses, y a que deje de apoyar y envalentonar a las fuerzas separatistas que promueven la “independencia de Taiwán”. En el Mar de China Meridional, nunca ha habido ningún problema con respecto a la libertad de navegación y sobrevuelo. China siempre se ha comprometido a trabajar con los países involucrados para gestionar adecuadamente las diferencias mediante el diálogo y la consulta, al tiempo que salvaguarda la soberanía territorial y los derechos e intereses marítimos de China de conformidad con las leyes y regulaciones. Estados Unidos es el principal factor que perjudica la paz y la estabilidad en el Mar de China Meridional.
China insta a Estados Unidos a respetar plenamente los esfuerzos de los países de la región para mantener la paz y la estabilidad, dejar de destruir deliberadamente el ambiente pacífico y estable que aprecia la región y dejar de incitar al conflicto y la confrontación y de aumentar las tensiones en la región.
![Observatorio de Política China [OPCh]](https://www.politica-china.org/wp-content/uploads/logo-horz-1-v500.png)
