Guerra arancelaria: entre acuerdos, discursos y marketing digital

Tras un fin de semana de negociación en Ginebra, Suiza, los gobiernos de Estados Unidos y China han dado a conocer un acuerdo tras la escalada arancelaria que inició el mes pasado.

La tarde del domingo 11 de mayo la Casablanca emitió un comunicado a través de su sitio web en donde mencionaba que tras el diálogo entablado entre las 2 delegaciones se había logrado un acuerdo, el cual sería detallado a partir del lunes 12 de mayo. Dentro de las declaraciones preliminares del Secretario del Tesoro Scott Bessent, se rescató lo siguiente:

“Me complace informar que hemos logrado avances sustanciales entre Estados Unidos y China en las importantísimas conversaciones comerciales. En primer lugar, quiero agradecer a nuestro anfitrión suizo. El gobierno suizo ha sido muy amable al brindarnos este magnífico espacio, y creo que eso ha contribuido a una gran productividad. Mañana daremos más detalles, pero puedo asegurarles que las conversaciones fueron productivas. Contamos con la presencia del viceprimer ministro, dos viceministros, quienes participaron activamente, el embajador Jamieson y yo. Hablé con el presidente Trump, al igual que el embajador Jamieson, anoche, y él está completamente informado de lo que está sucediendo. Por lo tanto, mañana por la mañana habrá una sesión informativa completa”.

Por la misma tarde, la delegación China encabezada por He Lifeng, vice primer ministro del Consejo de Estado, hizo lo propio al convocar a una rueda de prensa en donde se realizaron las siguientes declaraciones:

“Gracias a los esfuerzos conjuntos de ambas partes, las conversaciones fueron fructíferas…Las relaciones económicas y comerciales entre China y Estados Unidos no sólo son de gran importancia para los dos países, sino que también tienen un impacto importante en la estabilidad y el desarrollo de la economía global”.

Previo a esta reunión, la situación había resultado en porcentajes por arriba del 100% en aranceles a productos de ambos países. En el caso de Estados Unidos, se acumulaba un 145 % (con excepción en algunos artículos electrónicos) a productos chinos; mientras que desde Beijing se había impuesto un arancel de 125 % a los bienes americanos.

Dentro de los acuerdos, se estableció una comisión de consulta para dar seguimiento a esta situación. Al mismo tiempo se reorganizaron los aranceles establecidos por ambos lados. Del 34% de aranceles anunciados por Washington en la Orden ejecutiva 14257 del 2 de abril de 2025, el gobierno de Trump decidió retirar un 20%, dejando solamente un 10%. No obstante, hay que recordar que ya preexistía un 20%. Por su parte, Beijing decidió mantener solo un 10% del total de los aranceles del Anuncio Comisión del Arancel Aduanero del Consejo de Estado No. 4 de 2025. Estas medidas se acordaron para ser aplicadas a partir del 14 de mayo, con una duración de 90 días. Por lo tanto, esta declaración conjunta muestra un canal de diálogo entre ambos gobiernos.

Es importante señalar que, dentro del intercambio comercial entre ambas economías, los bienes chinos con mayor porcentaje de importación desde Estados Unidos son productos electrónicos por un monto aproximado de 210 mil millones de dólares; mientras que China importa principalmente soya y petróleo crudo, por montos de 15.2 mil millones de dólares y 12.4 mil millones de dólares respectivamente (OEC, 2024). Estos datos representan un factor importante por el cual mantener una guerra arancelaria a largo plazo, no necesariamente representaba un nulo impacto a la economía estadounidense.

En términos de discurso y marketing político, las posturas fueron muy marcadas. Trump fue modificando su percepción respecto a China hasta llegar a la frase del “reseteo total”. Puede sonar un poco arriesgado aseverar las razones por las cuales hubo este cambio; no obstante, el impacto financiero y las turbulencias políticas-económicas internas pueden ser señaladas.

Si bien ante los ojos del mundo, esta declaración conjunta puede ser vista como una debilidad, hay que recordar que la construcción de la narrativa triunfalista es algo que caracteriza a Trump 2.0. Ejemplo de esto, es la publicación de la Casa Blanca de la hoja informativa titulada “El presidente Donald J. Trump logra una victoria comercial histórica para Estados Unidos”, en donde se encuentran las siguientes frases:

“Hoy, inmediatamente después del nuevo acuerdo con el Reino Unido, el presidente Donald J. Trump llegó a un acuerdo con China para reducir los aranceles de China y eliminar las represalias, mantener un arancel base estadounidense sobre China y establecer un camino para futuras discusiones para abrir el acceso al mercado para las exportaciones estadounidenses”.

A lo largo del documento, se enfatiza en hacer ver este diálogo como una negociación totalmente controlada por la delegación de Washington; sumando estratégicamente tópicos y palabras clave que han sido exitosas desde la campaña electoral, como lo son el déficit comercial y el fentanilo.

Por el lado chino, la antesala a este encuentro en Ginebra estuvo caracterizado por una estrategia diplomática contundente, en dónde en repetidas ocasiones se dejaba ver que por cada acción habría una consecuencia, y que esto no cerraba la puerta a un diálogo. Sin embargo, este diálogo tendría que ser entre iguales y no entre una potencia y un país subordinado. Es importante resaltar, que, más allá de esta imagen que buscaba mostrar a China fuerte, esto no eximió de que a lo largo de este mes Beijing utilizará toda su infraestructura diplomática para reafirmarse en espacios estratégicos como lo son el sureste asiático, África, América Latina, la Unión Europea y, por supuesto, Rusia.

Al mismo tiempo es importante señalar la estrategia en medios de comunicación y redes sociales. En el caso de estas últimas, China utilizó magistralmente los algoritmos para colocarse en la boca del mundo. Ejemplo de esto fue la campaña sobre manufactura de bienes de lujo y promocionar la compra directa de estos productos con las empresas chinas. Este tipo de acciones deja ver la transversalidad de la diplomacia pública y el uso de marketing digital como herramienta de poder suave y propaganda a favor. También no faltaron los influencers de origen chino en ultramar o extranjeros hablando sobre el tema.

En el caso de los medios masivos, la prensa china utilizó los cartones para evidenciar el impacto de los aranceles dentro de la economía china. Incluso el domingo 11 de mayo, el Global Times difundió el siguiente cartón.

Si bien esta tregua no necesariamente significa el fin de la confrontación entre Estados Unidos y China, sí se convierte en un factor que da oxígeno a la economía mundial. En el sitio de Bloomberg, el encabezado de hoy titulado “Las palabras son suficientes para dar una hoja de ruta a los mercados por el éxito entre Estados Unidos y China” ejemplifica lo anterior. Al mismo tiempo, con esta declaración conjunta permitió que el dólar subiera.

Más allá de esto, estos ejercicios de confrontación siguen demostrando la vulnerabilidad económica en la que el mundo está inmersa y cómo los medios continúan siendo un elemento importante para capitalizar y legitimar gobiernos dentro y fuera de su territorio. Al mismo tiempo, nos permite identificar nuevos espacios y estrategias de encuentro y desencuentro. Por lo mientras, los próximos 90 días serán vitales para saber qué tan sólida es esta resolución ante la imprevisible toma de decisiones en Washington.

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  • Directora del Observatorio de la Política China  del Instituto Galego de Análise e Documentación Internacional (IGADI) 
  • Profesora- Investigadora Titular de Tiempo Completo de la Licenciatura en Negocios Internacionales en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) en México.
  • Doctora en Relaciones Transpacíficas por la Universidad de Colima. Becaria del programa Taiwan Fellowship 2025 en el Departamento de Diplomacia y Asuntos Internacionales de la Universidad Nacional de Chengchi.
  • Profesora visitante en FLACSO- Argentina y de la Maestría en Relaciones Internacionales de la Universidad Rafael Landívar.
  • Cuenta con más de 40 publicaciones que estudian la vinculación política, económica y social de la Cuenca del Pacífico.
  • Fue investigadora junior del programa “China y América Latina” del Diálogo Interamericano en Washington DC.
  • Embajadora del programa cultural “Canal Walk” de la Franja y la Ruta en China.
  • Integrante del Sistema Nacional de Investigadores del Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías, nivel 1.
  • Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México.

Especialidades:

  1. Economía y comercio: inversiones, comercio internacional, empresas, préstamos, geoeconomía, desarrollo, etc.
  2. Política exterior y relaciones internacionales: cooperación, organizaciones, seguridad, multilateralismo, iniciativas, relaciones regionales, regionalismos, foros, etc.
  3. Sociedad y cultura: autonomías, identidad, minorías, demografía, género, etc.
  4. Taiwan e regiões de administração especial.