Estados Unidos y China: Las preguntas claves | Alfredo Toro Hardy es escritor y diplomático venezolano

Dentro de la emergente Guerra Fría entre China y Estados Unidos hay dos conjuntos de preguntas que es necesario formularse. El primero sería el siguiente: ¿Desafío China a Estados Unidos demasiado pronto y, al hacerlo, atrajo sobre sí problemas que le impedirán la materialización de sus ambiciones? ¿Es ya demasiado tarde para que Estados Unidos pueda frenar el emerger de China a una posición de liderazgo global? El segundo conjunto de preguntas sería: ¿Cuáles serían los escenarios que podrían cobrar forma como resultado de la Guerra Fría entre estos dos mastodontes? ¿Cuál de dichos escenarios resultaría más plausible?

         Es indudable que al plantear abiertamente sus ambiciones y alardear acerca de sus capacidades, mientras al mismo tiempo ha endurecido sus posiciones geopolíticas y militares, China ha planteado un desafío frontal a la primacía estadounidense. Esto ha generado una fuerte reacción por parte de este último país, donde un amplio consenso nacional visualiza a China en términos claramente antagónicos. Una nueva Guerra Fría ha tomado forma como resultado. China navega en la persecución de sus objetivos debiendo enfrentar fuertes vientos en su contra. 

         Sin embargo, para un país tan obsesionado como China en medir continuamente lo que denomina como su poder nacional integral, resultaría un contrasentido haber provocado de manera prematura una fuerte reacción estadounidense. Ello haría suponer que China se siente ya preparada para una medición de fuerzas con Estados Unidos.  Es decir que, de acuerdo a sus propios cálculos, el momento para una competencia abierta y frontal con dicho país ya llegó. De ser así, podría ya resultar demasiado tarde para que Washington logre frenar el emerger de China al primer plano. 

         Medir los respectivos niveles de poder de China y de Estados Unidos, a través de un perfil balanceado de poder, resultaría la mejor manera de responder al primer conjunto de preguntas planteadas. ¿Fue muy temprano para China o es ya muy tarde para Estados Unidos? 

         Para medir el perfil de poder de ambos países es necesario determinar el rango en el que estos se encuentran en seis categorías distintas. Estas serían, la aptitud de convergencia (su capacidad para reclutar a otros estados a su bando); la aptitud estratégica (su capacidad para mantener un curso de acción racional y consistente); la aptitud de universalidad (su capacidad para proyectar sus valores y cultura globalmente); la aptitud militar (su capacidad para disuadir la agresión de la otra parte o de prevalecer sobre aquella en caso de hostilidades); la aptitud económica (su capacidad para mantener un mayor crecimiento sostenido del PIB dentro de una competencia con la otra parte); y la aptitud tecnológica (su capacidad para obtener la primacía en un grupo clave de tecnologías emergentes). 

         Una aproximación metodológica a estas distintas capacidades permite comparar la correlación de poder integral de ambos estados. Ello implica poner en balanza no sólo sus respectivos niveles de poder duro y poder suave, sino también sus capacidades de innovación y su consistencia de propósito en la persecución de sus objetivos. 

         Una vez analizada y medida la correlación de poder entre China y Estados Unidos, es posible tener una visión más clara de sus fortalezas, debilidades y vulnerabilidades y de determinar que tan prematuro para uno o tardío para otro resultan los tiempos. Ello, a la vez, hace más claros los escenarios posibles, permitiendo adentrarse en el segundo conjunto de preguntas, es decir ¿cuáles son las opciones que pueden configurarse y cual de ellas tendría mayor posibilidad de prevalecer?

         Los escenarios posibles serían cinco: la contención de China por parte de Estados Unidos; un acuerdo entre ambos para compartir la primacía; la guerra entre estos; el retiro de Estados Unidos;el colapso del régimen del Partido Comunista Chino (PCC).   

         La primera opción entrañaría un intento por replicar la política estadounidense frente a la Unión Soviética entre 1947 y 1989. Las diferencias entre ambos casos son sin embargo grandes, comenzando por el hecho de que la contención se desarrollaría sobre una esfera vital para China. La segunda opción, predicada por figuras como Henry Kissinger y Paul Kennedy, implicaría concesiones mayúsculas por ambas partes. La tercera opción, aunque clara en sí misma, podría materializarse y desarrollarse por vías muy distintas: ¿Quién comenzaría el conflicto, cuánto podría durar éste, cuantos beligerantes adicionales podrían añadirse? La cuarta opción, sinónimo de una entrada de Estados Unidos en un nuevo período aislacionista, conllevaría a una difícil abdicación a su liderazgo global. La quinta opción entrañaría la incapacidad del PCC de manejar múltiples retos y variables simultáneos, mientras cabalga en el tigre del nacionalismo chino. 

         Una vez puestos sobre el tablero los escenarios anteriores, y luego de un cuidadoso análisis de estos, sería posible evaluar que tan plausible resulta cada uno de ellos. Mi nuevo libro China versus the US: Who Will Prevail? se adentra en ambos conjuntos de preguntas, buscando dar respuesta a las mismas. 

Compartir esta publicación
  • Venezolano. Abogado de la Universidad Central de Venezuela.
  • PhD de la Geneva School of Diplomacy and International Relations. Cuenta con maestrías y postgrados de las universidades de Pennsylvania, Central de Venezuela, París II y ENA (Francia).
  • Cursó negociación internacional en Universidad de Harvard. Diplomático de carrera jubilado.
  • Embajador de su país en Estados Unidos, Reino Unido, España, Brasil, Chile, Irlanda y Singapur, así como Director de la Academia Diplomática. Entre 1991 y 2017 detentó el rango de Embajador bajo cinco administraciones presidenciales sucesivas.
  • Autor de 21 libros y coautor de 15, así como autor de una treintena de trabajos publicados en revistas académicas arbitradas.
  • Columnista en publicaciones especializadas de Estados Unidos, Reino Unido, España, Italia e India. Parte importante de sus escritos versan sobre China.
  • Se jubiló de la Universidad Simón Bolívar de Venezuela con el rango de Profesor Asociado en 1991. Fulbright Scholar y Profesor Visitante de la Universidad de Princeton (1986-1987).
  • Profesor de la Cátedra Andrés Bello de la Universidad de Brasilia (1995-1996, mientras se desempeñaba como Embajador en Brasil). Profesor online de la Universidad de Barcelona (2004-2005).
  • Asesor Académico de la Universidad de Westminster (2004-2008). Electo por el Consejo de Facultades de la Universidad de Cambridge como Profesor de la Cátedra Simón Bolívar de esa universidad para el período 2006-2007 (declinó por razones de servicio).
  • Académico Residente del Centro Bellagio de la Fundación Rockefeller en septiembre de 2011 y en octubre de 2017.
  • Actualmente es miembro del Comité de Expertos del Centro Bellagio y Fellow de la Geneva School of Diplomacy and International Relations.
  • Jubilado

Especialidades:

  1. Sistema y pensamiento político: estructura política, legislación, filosofía política, etc.
  2. Economía y comercio: inversiones, comercio internacional, empresas, préstamos, geoeconomía, desarrollo, etc.
  3. Política exterior y relaciones internacionales: cooperación, organizaciones, seguridad, multilateralismo, iniciativas, relaciones regionales, regionalismos, foros, etc.
  4. Sociedad y cultura: autonomías, identidad, minorías, demografía, género, etc.
  5. Taiwan e regiões de administração especial.