Especial China- Corea del Sur | Entrevista a Renato Balderrama

En el contexto de la pasada visita del Lee Jae-myung a China, el OPCh ha pedido al especialista en esta relación, el Dr. Renato Balderrama Santander, Director de la División de Estudios sobre el Desarrollo, CIDE, México, nos contestara las siguientes al respecto.

1. ¿Por qué fue tan importante la visita del presidente Lee a China? Considera que hay una necesidad de acercamiento tras el enfriamiento de la relación entre China y Japón, por las declaraciones de la PM Sanae?

La reciente visita del presidente surcoreano Lee Jae-myung a China fue especialmente importante por varias razones geopolíticas y estratégicas que trascienden la agenda bilateral inmediata:

  1. Restauración y fortalecimiento de relaciones tras años de frialdad. La visita, que se realizó entre el 4 y el 7 de enero de 2026 como una visita de Estado, marca la primera vez en seis años que un mandatario surcoreano visita Pekín oficialmente, en un contexto de relaciones tensas desde la disputa de 2017 por el sistema antimisiles THAAD, que deterioró los vínculos económicos y culturales entre China y Corea del Sur. Lee ha buscado explícitamente una “restauración a gran escala” de las relaciones después de esa fractura.
  2. Cooperación económica y acuerdos concretos. Ambos países aprovecharon la visita para firmar múltiples acuerdos de cooperación en áreas como comercio, tecnología, transporte, protección ambiental y cadenas de suministro, al tiempo que se comprometieron a promover intercambios culturales y económicos. China es uno de los principales socios comerciales de Corea del Sur, por lo que profundizar esos lazos responde a intereses económicos mutuos.
  3. Paz y seguridad regional. Lee Jae-myung puso especial énfasis en la paz y estabilidad de la península coreana, solicitando a China un papel más activo como mediador con Corea del Norte para reanudar el diálogo y reducir tensiones nucleares. Beijing sigue siendo el principal aliado y socio económico de Pyongyang, por lo que la petición surcoreana indica la relevancia de China en la seguridad de la región.
  4. Balance diplomático en un entorno geopolítico cambiante. La visita también sirve como un gesto diplomático de equilibrio en la estrategia exterior surcoreana: Lee intenta mantener relaciones sólidas con China, Estados Unidos y Japón sin alinearse exclusivamente con uno solo, en medio de crecientes tensiones en Asia del Este y presiones estratégicas en torno a temas como Taiwán, Corea del Norte o las disputas comerciales.
  5. Reacomodo del equilibrio regional en la región. La visita del presidente Lee también responde a la necesidad de ante el enfriamiento de la relación entre China y Japón. Las recientes declaraciones de la primera ministra japonesa Sanae, alineadas con posturas más firmes en seguridad y con Estados Unidos, han generado tensiones con Pekín. En este contexto, podemos afirmar que el presidente Lee también aprovecho esta visita para reforzar el diálogo con China como actor estabilizador y puente regional, sin romper con sus alianzas tradicionales, con el objetivo de evitar una mayor polarización en Asia Oriental

Citas del presidente Xi y Lee:

Xi, y mencionó que “los dos países deben situarse firmemente en el lado correcto de la historia y tomar las decisiones estratégicas adecuadas. Hace más de 80 años, ambos pueblos hicieron enormes sacrificios nacionales y obtuvieron la victoria contra el militarismo japonés, y agregó que China y la República de Corea deben unir sus fuerzas para salvaguardar los frutos de la victoria en la Segunda Guerra Mundial y proteger la paz y la estabilidad en Asia de Noreste”.

Fuente: http://spanish.peopledaily.com.cn/n3/2026/0106/c31621-20410555.html

Por su parte Lee dijo que: “la República de Corea y China son vecinos cercanos con relaciones duraderas, y señaló que ambos países lucharon juntos contra la agresión militarista japonesa y que la República de Corea agradece los esfuerzos de China por preservar los sitios históricos del movimiento independentista coreano en China

Fuente: http://spanish.peopledaily.com.cn/n3/2026/0106/c31621-20410555.html

2. ⁠¿Qué implicaciones tiene que durante esta visita y el Foro de Negocios China-Corea del Sur hayan estado presentes los representantes de los cuatro chaeboles más importantes de CS?

  • Que hayan estado presentes los representantes de los cuatro grandes chaebols en la visita, subraya la prioridad que Seúl y Pekín otorgan al componente privado de la relación bilateral. Los 4 chaebols que estuvieron presentes fueron:
    • Samsung Electronics, representado por su presidente Lee Jae-yong;
    • SK Group, con su presidente Chey Tae-won;
    • Hyundai Motor Group, con su presidente Chung Euisun; y
    • LG Group, representado por su presidente Koo Kwang-mo.
  • Señal política de alto nivel (state–business alignment): indica que la visita no fue solo diplomática; fue una misión de “economía política” donde el gobierno llevó a los actores que realmente pueden mover inversión, empleo, cadenas de suministro y tecnología. Para Pekín, es una prueba de seriedad.
  • Recalibración económica hacia China (sin romper con EE. UU.): los chaebols dependen de China como mercado, base manufacturera y eslabón de insumos. Su presencia sugiere que Seúl busca reducir fricciones y asegurar condiciones para operar en China, aun con tensiones geopolíticas y restricciones tecnológicas externas.
  • Agenda centrada en cadenas de valor estratégicas: la asistencia de estos conglomerados normalmente apunta a negociar temas de semiconductores, baterías/EV, petroquímica, pantallas, maquinaria, IA y manufactura avanzada, además de resolver cuellos de botella (regulación, licencias, datos, estándares, logística).
  • Gestión de riesgos y “de-risking” empresarial y Efecto de demostración y coordinación industrial: también refleja que las firmas quieren certeza regulatoria y mecanismos de protección (propiedad intelectual, seguridad de datos, resolución de disputas) en un entorno de rivalidad EE. UU.–China. Es diplomacia para blindar negocios. Cuando los cuatro mayores van juntos, aumenta la probabilidad de paquetes coordinados (inversión + compras + cooperación tecnológica + proyectos conjuntos), y envía una señal a mercados y terceros países de que la relación económica bilateral sigue siendo estructural.

3. ⁠¿Qué tan estratégica es la relación económica/comercial/ cooperación tecnológica entre estos dos países en el convulso 2026 (aranceles y proteccionismo)?

  • Altamente estratégica. La relación económica, comercial y de cooperación tecnológica China–Corea del Sur es altamente estratégica en 2026 porque funciona como un “nudo” de cadenas de valor críticas (semiconductores, baterías, autos, maquinaria y electrónica) en un entorno de aranceles, controles y proteccionismo. En los hechos, la agenda bilateral se está reactivando explícitamente como “restauración” de la relación en 2026, y se está institucionalizando con foros empresariales masivos y paquetes de cooperación (MOUs y acuerdos empresa-empresa) que buscan dar certidumbre a operaciones y flujos de inversión en un contexto global más volátil.
  • Centralidad en cooperación comercial y tecnológica. Esa centralidad se vuelve todavía más sensible por dos razones. Primero, China necesita acceso estable a capacidades coreanas en segmentos donde enfrenta fricciones con EE. UU. y Japón (particularmente en chips y equipos asociados), lo que empuja a Pekín a buscar cooperación y abastecimiento desde Corea. Segundo, Seúl necesita gestionar simultáneamente: (a) su mercado e insumos en China, y (b) las nuevas reglas y presiones de EE. UU. (aranceles, acuerdos de reducción arancelaria condicionados, y endurecimiento/gestión de controles tecnológicos) para no quedar atrapado entre dos sistemas.
  • Gestión de riesgo geoeconómico. En 2026, por tanto, la relación no es solo “comercio”. Corea del Sur busca mantener acceso al mercado chino y a su ecosistema manufacturero, pero también evitar sanciones secundarias, pérdidas de acceso a EE. UU. o disrupciones regulatorias en sectores sensibles. Esto explica por qué el diálogo se concentra en cadenas de suministro, estándares, seguridad económica y cooperación tecnológica selectiva, más que en una integración irrestricta.
  • Reacomodo regional. Finalmente, el momento también es estratégico: mientras China eleva tensiones comerciales con Japón, Seúl aparece como un socio con el que Pekín puede mostrar “estabilización” económica y diplomática, reforzando la idea de que 2026 será un año de recomposición pragmática en Asia del Este pese al clima global de proteccionismo.

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