El reencuentro de Donald Trump con Xi Jinping: la importancia de lo performativo en la visita oficial

Por fin se materializó la “esperada” llegada de Donald Trump a China, pues después de un intento fallido, el “Force One” de Estados Unidos logró aterrizar en Beijing.

Definitivamente esta visita llega en un momento con alta complejidad en la política internacional y en la propia relación bilateral entre China y Estados Unidos. Estas líneas tienen como objetivo enfatizar en la importancia de lo “performativo”, entendido desde las Relaciones Internacionales como actos, discursos o acciones que no solo describen la realidad política, sino que la crean, transforman o reafirman al ser ejecutados (Braun et al., 2018). Por lo tanto, estos días estarán plagados de “mensajes” con potencial a ser un hito en el 2026.

Un warming up de suspenso

Hay que mencionar que el primer intento de visita en marzo de 2026 contaba con un timing muy complejo, pues a finales de febrero se desató la confrontación militar entre Irán e Israel. Aunado a esto, el arranque de 2026 mostraba una política exterior estadounidense basada en la diplomacia del “garrote”, pues las acciones unilaterales realizadas por Washington parecían tensar el mundo. Sin embargo, a pesar de que el conflicto en Asia Occidental no está resuelto, sí se ha destensado, respecto al performance de Estados Unidos, ya que el impacto económico en el sector energético ha comenzado a hacer estragos. Al mismo tiempo, los desafíos de la política interna se han hecho presentes para adaptar el discurso trumpista a temas en donde demuestra ventajas respecto a otros actores políticos internos y externos.

Durante este tiempo, China ha permanecido estoico y congruente con su política exterior y sus intereses nacionales. Es aquí donde radica una de las principales diferencias entre Estados Unidos y China, ya que Beijing es altamente pragmático y esto no es algo nuevo. La capacidad de planeación a largo plazo y las claras metas establecidas se apoyan de una rápida capacidad de institucionalización y materialización de la política pública, por lo que hoy por hoy es muy común encontrarse con una nueva China cada año o en menos tiempo. 

Esto junto con lo mediático, han generado una percepción muy distinta y radicalizada a nivel internacional de lo que hoy es Estados Unidos y lo que es China.

En el “warming up”, se suman una serie de eventos en donde ambos gobiernos dejan ver la prioridad que es en su agenda la seguridad regional, es decir, cómo sus fronteras y vecinos son hoy los temas inmediatos.

También, no se puede dejar de lado las reuniones previas a esta visita oficial. Después de la reunión en el marco de APEC 2025, acontecieron la mesa de París y la consulta en Seúl, ambas con una agenda totalmente económica y lideradas por He Lifeng y Scott Bessent, quienes tal vez han sido los actores clave en la relación, pero con poca visibilidad/popularidad. Estas dos reuniones dejan ver los temas que se pueden dialogar abiertamente, que son comercio, energía y tecnología.

Por otro lado, los cancilleres de ambos países han tenido un rol alterno en la relación, pues sus encuentros han sido para “limar” los temas de agenda que son complejos/sensibles, como los son: el Estrecho de Ormuz, Taiwán, el discurso provocativo de Trump, entre otros.

Sin embargo, es importante resaltar el optimismo de Trump, quien es su red social compartió el mensaje: “Tengo muchas ganas de mi viaje a China… Cosas grandes van a suceder para ambos países”.

La bienvenida

El arribo de la comitiva estadounidense estuvo enmarcado por ciertas peculiaridades. Por el lado de Washington, el llamado al “dream team” del tecnofeudalismo estadounidense. También la situación migratoria de Marco Rubio, quien en su cargo como legislador tuvo una postura altamente crítica sobre China; lo que provocó que en 2020 se le prohibiera la entrada a este país. Pero, ¿Cómo dejar fuera al Secretario de Estado de esta visita? La solución fue pragmática. Desde la prensa internacional, se ha comentado que el gobierno chino optó por cambiar el carácter con el que su apellido fue registrado en China hace años. Este nombre era 马尔科·鲁比奥 (fonético Mǎ’ěr kē·lǔ bǐ ào) y se asignó “卢比奥”( lúbǐ ào). Desde la prensa china, se ha señalado que “no se han perdonado las declaraciones previas de Rubio” sino que se hace alusión al derecho internacional. El artículo 31 de la Convención sobre Misiones Especiales de las Naciones Unidas estipula además que “los representantes y el personal diplomático del Estado que envía a una misión especial estarán exentos de la jurisdicción penal del Estado receptor. También estarán exentos de la jurisdicción civil y administrativa del Estado receptor”.

En el aeropuerto, la comitiva de recepción estuvo encabezada vicepresidente de China, Han Zheng; y estuvo acompañado de Xie Feng, embajador de China en los Estados Unidos, y Ma Zhaoxu, Viceministro de Relaciones Exteriores de China.

Es bien conocido que las bienvenidas chinas conllevan toda una significación, una banda militar y jóvenes estudiantes de Beijing recibieron a Trump al grito de “热烈欢迎” (cálida bienvenida).

Empresarios y la relación bilateral

La inclusión empresarial en la delegación estadounidense visibiliza el objetivo de la visita. La y los empresarios confirmados son Elon Musk (Tesla), Tim Cook (Apple), Michael Miebach (Mastercard), Jensen Huang (Nvidia), Dina Powell McCormick (Meta) y Larry Fink (BlackRock).

En función de factores, se puede clasificar este listado de empresas. En el caso de Tesla, Apple y Nvidia son las empresas que mayores intereses tienen en China, pues no han logrado el desacoplamiento total de su cadena de suministro y permanecen con plantas en este país. Respecto a Meta, es visible la ausencia de Mark Zuckerberg y la representación de su empresa al mando de Powell, quien es presidenta de Asuntos Globales de la firma y su perfil posee fortalezas diplomáticas. Sin embargo, es importante resaltar que el gobierno chino tiene vetado a Meta y ha bloqueado cualquier intento directo o indirecto de tener presencia en su país. Ejemplo de esto es el intento de compra de la empresa Manus, startup singapurense de IA altamente vinculada con China.

El caso de Mastercard también recae en uno de los grandes desafíos y bloqueos hacia empresas extranjeras, que son los pagos electrónicos. Es bien sabido la prioridad que tienen en el mercado chino y de visitantes extranjeros las empresas Wechat Pay y Alipay. Por lo que esta visita es una oportunidad de “destrabar” la presencia de estas empresas y que se conviertan en socios confiables.

La misión de BlackRock en China es abrir un diálogo con el gobierno chino en pro de consolidar una junta comercial que permita aminorar el impacto financiero desatado con la guerra comercial iniciada por Trump.

Lo señalado anteriormente, tiene un mensaje claro que es resguardar la economía estadounidense. Si bien de manera performativa el equipo de Trump ha mostrado esto como una campaña de fortaleza, entrelíneas esto deja mucho que pensar. Una de las primeras lecciones de la administración Trump 2.0 respecto a China, es que reafirma la alta vulnerabilidad de la economía estadounidense, pese a la instrumentalización de las cadenas globales de valor promovida desde Washington.

Lo performativo: otros temas

Si bien se habla de que existen temas previamente pactados para no abordar, uno de ellos el tema Taiwán, la personalidad y el estilo de Trump no permite la seguridad de que durante o después de la visita pueda dar alguna declaración al respecto. La existencia o la ausencia de una postura, por parte de Trump, sobre Taiwán durante este viaje, marcará un precedente importante. Esto es algo que se observa desde Taipéi; sobre todo en un clima político en donde la confrontación entre el Yuan Ejecutivo y el Yuan Legislativo sigue siendo un problema para la visión de gobierno de Lai. También a esto se suma la reciente aprobación/reducción de presupuesto militar para Taiwán.  

Sin embargo, es de llamar la atención cómo alrededor de la visita sí suceden eventos mediáticos con un alcance mercadológico importante. Uno de estos es la noticia sobre la dimisión de Eileen Wang, quien es sino-estadounidense y ha desempeñado cargos políticos en California. Wang se declaró culpable de ser agente extranjero para el PCC y promover propaganda a favor de China en territorio estadounidense. Esta situación y su timing son perfectos para potencializar las críticas que Estados Unidos hace constantemente a China, señalando al régimen chino de antidemocrático. En este sentido, se suma el caso de Jimmy Lai, hongkonés detenido en 2020 en el marco de la Ley de Seguridad Nacional, que condena la secesión, subversión, terrorismo y colusión. Bajo esta normativa, Lai fue encarcelado por ser líder disidente en Hong Kong. En este sentido, Trump ha hecho visible su postura respecto a derechos humanos en China y existe una presión desde la clase política estadounidense para que estos temas fueran parte de la agenda.

Respecto a estos temas, la visita se muestra como una oportunidad para reafirmar o no la política de “ambigüedad estratégica” de Estados Unidos, ya que estos asuntos son parte de las líneas rojas en la agenda bilateral.


Implicaciones para el resto del mundo

El alcance global de lo performativa que puede ser esta visita se centra en el impacto económico que esto tenga. ¿Qué depende de los resultados de este encuentro entre Xi y Trump?, principalmente dependen el comportamiento de los mercados financieros y el futuro arancelario, pues de ser exitosa para ambos países, esto conseguirá la urgente “bocanada de aire fresco” a la posición del dólar americano frente a varios conflictos que le comprometen. También dará mayor claridad respecto a la revisión del TMEC y el giro que pueda tener el proceso de “desacoplamiento”, en donde los recientes indicadores de manufactura no benefician necesariamente a las empresas multinacionales estadounidenses. Todo esto muy de la mano con el futuro energético y su impacto en el suministro global y la inflación en el precio de la gasolina. Situaciones que, a largo plazo, también comprometen el crecimiento constante de la economía china.

A nivel geopolítico, será muy interesante ver el resultado de las posturas de estas dos potencias de alcance global y sus zonas de influencia. Principalmente, las líneas “amarillas” que son América Latina para Estados Unidos, y Asia Pacífico para China.  Ojo, es importante recalcar que esta reunión no implica un cambio o impacto en cómo estos países se vinculan sistémicamente con otros actores gubernamentales, intergubernamentales o no gubernamentales, eso es otro tema.

A modo de conclusión del texto, se comparte esta cita del trabajo de Ji-Young Lee (2021) sobre la historia hegemónica de China y la importancia de lo performativo, pues para China el “rito”  es una herramienta cultural clave en la proyección al exterior.

“El sistema de tributos se materializó a través de patrones de relaciones performativas entre los actores que representaban esta «gramática cultural», mediante la cual los significados intersubjetivos compartidos se convertían en una realidad social”

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  • Directora del Observatorio de la Política China  del Instituto Galego de Análise e Documentación Internacional (IGADI) 
  • Profesora- Investigadora Titular de Tiempo Completo de la Licenciatura en Negocios Internacionales en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) en México.
  • Doctora en Relaciones Transpacíficas por la Universidad de Colima. Becaria del programa Taiwan Fellowship 2025 en el Departamento de Diplomacia y Asuntos Internacionales de la Universidad Nacional de Chengchi.
  • Profesora visitante en FLACSO- Argentina y de la Maestría en Relaciones Internacionales de la Universidad Rafael Landívar.
  • Cuenta con más de 40 publicaciones que estudian la vinculación política, económica y social de la Cuenca del Pacífico.
  • Fue investigadora junior del programa “China y América Latina” del Diálogo Interamericano en Washington DC.
  • Embajadora del programa cultural “Canal Walk” de la Franja y la Ruta en China.
  • Integrante del Sistema Nacional de Investigadores del Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías, nivel 1.
  • Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México.

Especialidades:

  1. Economía y comercio: inversiones, comercio internacional, empresas, préstamos, geoeconomía, desarrollo, etc.
  2. Política exterior y relaciones internacionales: cooperación, organizaciones, seguridad, multilateralismo, iniciativas, relaciones regionales, regionalismos, foros, etc.
  3. Sociedad y cultura: autonomías, identidad, minorías, demografía, género, etc.
  4. Taiwan e regiões de administração especial.