Un momento político potencialmente sísmico se está desarrollando en Taiwán, donde la mayoría de los legisladores elegidos directamente por el opositor Kuomintang (KMT) enfrentan la perspectiva de una expulsión anticipada de sus cargos como parte de una serie de votaciones revocatorias sin precedentes programadas para el 26 de julio.
La campaña de destitución, lanzada por grupos de la sociedad civil y apoyada por el gobernante Partido Democrático Progresista (PDP), marca una iniciativa sin precedentes. De esta forma, busca remodelar el panorama parlamentario surgido de los comicios del 13 de enero de 2024 para alcanzar una mayoría legislativa favorable. El partido gobernante cuenta con 51 escaños en la Asamblea Legislativa, frente a los 52 del KMT, y el Partido Popular de Taiwán (PPT) se ha asegurado ocho. Dos escaños son independientes, pero están estrechamente alineados con el KMT.
Un procedimiento reglado
Según la Ley de Elección y Revocación de Funcionarios Públicos, los taiwaneses pueden iniciar una revocación de legisladores electos por distrito recolectando firmas de residentes locales y presentándolas a la comisión electoral.
Una petición de revocación requiere una cantidad suficiente de firmas válidas (al menos el 1 por ciento de los votantes elegibles en la primera vuelta y el 10 por ciento en la segunda) para que el funcionario electo pueda enfrentar una votación pública de revocación.
Según la ley, un voto revocatorio se considera válido solo si el número de votos a favor de la revocación excede el número de votos en contra, y si los votos a favor ascienden a al menos una cuarta parte de los votantes elegibles en el distrito electoral del legislador.
Si una moción de revocatoria no logra destituir a un legislador, no se podrán presentar más propuestas de revocatoria en su contra durante el resto de su mandato en el cargo.
El PDP, a por todas
Este movimiento masivo de destitución surge a raíz de un impulso de la sociedad civil que se hizo eco de un llamamiento planteado en enero por Ker Chien-ming, líder del grupo parlamentario del PDP. Su secretario general, Lin Yu-chang, ordenó la movilización masiva en apoyo de los grupos ciudadanos en sus esfuerzos de revocatoria, incluso contribuyendo a la financiación del proceso, pero cuidando de no asumir roles de liderazgo.
Mordiéndose la lengua, el presidente Lai Ching-te ha sido cuidadoso en la expresión pública e inequívoca de su apoyo al movimiento de destitución contra los legisladores de la oposición. Pero a medida que la cuenta atrás apremia, se ha embarcado en una gira para pronunciar 10 discursos públicos en varias ciudades y condados, claramente orientados a hacer campaña a favor de las iniciativas de destitución. En uno de ellos, señaló: “al igual que se golpea el hierro o se forja una espada, hay que seguir martillando para expulsar todas las impurezas”….., una alusión que la oposición no dudó en tildar de tic autocrático.
El magnate tecnológico Robert Tsao, uno de los iniciadores de los revocatorios, pidió al presidente Lai que una fuerzas en el tramo final de la campaña revocatoria.
Dimes y diretes
Los grupos cívicos convocantes consideran las decisiones legislativas de la alianza KMT-PPT una grave amenaza para el desarrollo y la seguridad nacionales, alentando la sospecha de que China continental podría estar influyendo en su ofensiva contra el gobierno soberanista. Los activistas son particularmente críticos de los esfuerzos respaldados por la oposición para recortar el gasto gubernamental, pero también acusan a la mayoría opositora de socavar el orden constitucional de Taiwán y debilitar los planes para reforzar las capacidades de defensa contra las crecientes advertencias militares del Ejército Popular de Liberación.
Para el KMT, la contienda en curso representa una prueba de fuego. Para su líder, Eric Chu, el PDP debería admitir abiertamente que la campaña de destitución es una desesperada manifestación de la lucha política que lanzó después de no aceptar la derrota en las elecciones legislativas de 2024, y que su objetivo final es asegurarse una hegemonía monocolor que sustente la estrategia de confrontación con el continente.
Conclusión
La revocatoria masiva dirigida a tantos legisladores a la vez no tiene precedentes en la historia política de Taiwán. Si el KMT pierde más de seis escaños y estos son ocupados por candidatos del PDP en las elecciones parciales, el gobierno se aseguraría la mayoría y podría reformular cómodamente las decisiones parlamentarias. Sin embargo, si el KMT pierde menos de seis, podría animarse a impulsar sus agendas con mayor agresividad, acentuándose la polarización de la vida política.
A medida que transcurren las semanas, inmersos en la recta final, un fuerte enfrentamiento entre partidos, con movilizaciones al ataque y a la defensiva, ejemplifica la severa fragmentación de la isla y la imposibilidad de cuajar cualquier consenso sólido acerca de su futuro.
![Observatorio de Política China [OPCh]](https://www.politica-china.org/wp-content/uploads/logo-horz-1-v500.png)
