A la búsqueda de la verdad en los hechos | ¿Es Beijing del Sur Global o gran poder mundial?

El 10 de diciembre de 2025, el gobierno chino publicó el Documento sobre la Política de China hacia América Latina y el Caribe, como respuesta pronta, pero no apresurada, al texto de la Casa Blanca dio a conocer casi una semana antes, el cual se denomina National Security Strategy of the United States of America.

La esencia del texto, en al menos una parte del complejo juego multiniveles enmarañados, es la oración donde el gobierno declara que: “Como país en desarrollo y miembro del Sur Global, China siempre comparte aliento y futuro con América Latina y el Caribe (ALC) y los demás miembros del Sur Global.” Es el corazón del documento de cerca de 10,000 palabras por razones como las siguientes:

  1. La élite china nos dice cómo desea ser vista y fija las reglas para las interacciones con otros Estados: como un país en desarrollo del Sur Global. Con esto, se diferencia de sus vecinos, Japón y Corea del Sur, y se incluye en la misma categoría que los africanos y latinoamericanos.
  2. Beijing carece de alianzas, voluntarias o forzadas, que le permitan enfrentar exitosamente a Estados Unidos en batallas decisivas de diferente naturaleza.
  3. Apreciamos diferencias en las acciones internacionales chinas. Mientras que en Asia del Este recurre a la fuerza verbal y a la imposición de castigos, como es el caso de Japón, en América Latina y África, en general, recurre al argumento de la cooperación, pero no duda en dar manotazos sobre la mesa, tal como ocurrió con los aranceles mexicanos.
  4. Se trata de un llamado a la unidad para enfrentar a Estados Unidos desde el sur.

La frase desciende, de acuerdo con la estructura del documento gubernamental, del análisis de los cambios mundiales en la correlación de fuerzas y en la ausencia de una potencia motriz en la economía, contexto en el cual el Sur Global se robustece. Antes de culminar con la declaración de lo que dicen ser, el gobierno expone dos logros principales: ser una sociedad moderadamente próspera que construye un país socialista moderno y la revitalización de la nación a través de la modernización.

En esta disputa por la hegemonía, que tiene una dimensión en los niveles espacial e institucional, como Raquel Isamara León de la Rosa lo ha analizado aquí en este mismo sitio, Estados Unidos se limita a constatar la existencia de “cierta influencia extranjera” lograda por los negocios más allá de ideologías, y a asegurar que ha reducido (roll back) esa influencia al demostrar los “costos ocultos” de la asistencia ajena a la región.

Las personas que investigan diferentes aspectos de las políticas internacionales chinas y quienes toman decisiones, tanto en los ámbitos de la economía empresarial como de las políticas públicas, han emprendido su propia búsqueda de la verdad en hechos escogidos e interpretados mediante la utilización de diferentes herramientas intelectuales.

El documento es la tercera generación de white papers con el mismo nombre sobre América Latina. El primero, de 2008, Documento sobre la Política de China hacia América Latina y el Caribe, es un texto esencialmente tradicional sobre todos los aspectos imaginables de lo que se podría cooperar de forma integral. El segundo, de 2016, Documento sobre la Política de China Hacia América Latina y el Caribe, destaca por la propuesta de llevar esa cooperación integral hacia la institucionalización mediante la Asociación de Cooperación Integral China-ALC, que apenas se mencionó en el primer documento.

La estructura y contenido del documento de 2025 muestran que China no es del Sur Global. Se trata de un poder que se desplaza por el planeta en busca de la materialización sus intereses, tanto materiales como políticos. Lo hace mediante el diseño de varias identidades, en este caso, la pertenencia al Sur Global. Su guía es un conjunto de ideas que podrían cristalizar en instituciones.

Evidentemente, se han plasmado temas tradicionales de cooperación y un recordatorio intenso sobre la importancia de oponerse a la independencia taiwanesa. No obstante, el documento es ante todo un mapa que contiene los componentes ideacionales e institucionales para otro sistema internacional.

Los intercambios económicos y financieros se dan en un marco de creciente asimetría, donde los chinos poseen capital, productos de mayor valor agregado y servicios. Mientras que los latinoamericanos proveen materias primas y fuerza de trabajo, además de consumidores.

En el nivel del poder en el mundo, de ideas y de capacidad para convertirlas en instituciones, la distancia entre China y América Latina es abismal. Beijing trata de delinear el futuro planetario a partir de sus iniciativas: Desarrollo Global (IDG), Seguridad Global (ISG), Civilización Global (ICG) y Gobernanza Global (IGG).

La IGG destaca en este documento de 2025. La diplomacia china la ofrece como un concepto de consultas extensivas, contribución conjunta y beneficios compartidos. De acuerdo con su construcción identitaria, se muestra “dispuesta a trabajar” en la implementación de su iniciativa, que estaría destinada a fortalecer a la Organización de Naciones Unidas con el fin de dar mayor voz y representatividad al Sur Global.

 Beijing no es un gobierno par de los latinoamericanos.

Es un poder global y hegemón en construcción que ha buscado ser una fuerza que fije reglas y construya instituciones en América Latina. Lo hace con los intercambios asimétricos, la construcción de infraestructura que sustente su crecimiento global y le sirva para enfrentar a Estados Unidos en el futuro de mediano plazo.

Este proceso multidimensional lleva al gobierno chino a asumir la defensa de los latinoamericanos en contra de Washington, como hace con Venezuela, con lo que debilita las capacidades de agencia de los gobiernos regionales. Al mismo tiempo, endurecerá sus políticas contra los que no se acercan a él, como podría ser el caso de México.

Este juego de multiniveles también es uno multidireccional. Los instrumentos materiales e ideacionales están a favor de China, pero también los actores locales tendrán que fortalecer sus capacidades negociadoras para no verse ahogadas por la creciente incertidumbre. Por ahora, los latinoamericanos no son capaces de responder a la Casa Blanca por lo menos como un grupo informal de las economías de mayor peso en la región. Por diferentes razones, como los posibles resultados de la segunda vuelta electoral en Chile, la atomización se incrementará. Esta situación podría jugar a favor de Estados Unidos y llevar a un escenario de empate que no se prolongaría hasta el infinito.

Un primer paso por dar por los latinoamericanos es saber qué es China o qué se desean que sea.

Las personas que investigan diferentes aspectos de las políticas internacionales chinas y quienes toman decisiones, tanto en los ámbitos de la economía empresarial como de las políticas públicas, han emprendido su propia búsqueda de la verdad en hechos escogidos e interpretados mediante la utilización de sus herramientas intelectuales.

Ya existen diferentes respuestas a la idea china sobre su pertenencia al Sur Global, concepto más del periodismo que de las ciencias sociales, que por lo mismo dificulta la comprensión de las realidades geopolíticas.

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  • Entre sus publicaciones están Meta-etnicidad: la oscilación China entre neo-funcionalismo y neo-realismo frente a Taiwán; Sin discurso civilizatorio no existiría la nueva-nueva China como poder global; La mujer en el Partido Comunista Chino: acceso al poder casi inalcanzable; La República de Corea y la República de China: futuro entrelazado y dificultades compartidas; Chinese & Indian Latin America entry: resurrecting old-model relationships; The People´s Republic of China in Central America and the Caribbean: Reshaping the región; Beijing frente a las ‘minorías nacionales’: la fe grande y las fes pequeñas; La identidad como eje del conflicto Beijing-Taipei. Además, Rectificación de los nombres y antropología de las relaciones internacionales en la República Popular China. Asimismo, Los japoneses vinieron a construir la sinidad: la cinetización y “Los demonios en mi puerta”; Fugu y cinetización de las relaciones sociales en el cine de Ang Lee.
  • Ha ofrecido cursos en El Colegio de México y en la Universidad Autónoma de Barcelona.
  • Miembro del SNII-II adscrito a la Facultad de Economía, Universidad de Colima.
  • Universidad de Colima, México.
Especialidades:
  1. Sistema y pensamiento político: estructura política, legislación, filosofía política, etc.
  2. Política exterior y relaciones internacionales: cooperación, organizaciones, seguridad, multilateralismo, iniciativas, relaciones regionales, regionalismos, foros, etc.
  3. Sociedad y cultura: autonomías, identidad, minorías, demografía, género, etc.
  4. Taiwán y Regiones de Administración Especial.